La reina del drama (III)
Archivado en Ellas • Fecha: 15-08-2005 13:34:40
La reina del drama está segura de que hoy ha cazado una buena cabeza de ganado. Repite contínuamente los gestos ensayados mil veces en el espejo de la manera más sensual que nadie es capaz de lograr. Juega con su pelo, se muerde los labios de vez en cuando y ladea la cabeza para resaltar su perfil bueno. Él está atrapado.
Pasean, a ritmo lento, bajo la escasa luz amarillenta que proyectan las farolas. Y él planea una y mil maneras de poder meter la mano bajo su vestido. Mientras ella finge ser la más dulce de todas las niñas inocentes, imagina cómo será su vida a partir de esa noche. Cuántos quilates tendrá el brillante de su anillo de pedida, qué cortinas escogerá que hagan juego con los sofás de su futuro ático en París, qué club social peleará por su presencia...
Se detienen, él se acerca, pero ella finge la sorpresa de ser la primera vez que la besa un desconocido. Así que se aparta, se cristalizan sus ojos y empieza la función. Ella dice no ser así, pero él no parece escucharla y la sujeta con fuerza. Él no ha estado perdiendo tanto tiempo tan sólo para escuchar los patéticos problemas de una chica fácil de pueblo que emigró a la ciudad buscando una vida lejos de las moscas. Al fín se deja llevar y escoge los gemidos adecuados para autoconvencerse de que, ser poseída en vertical empotrada contra una pared de ladrillos de un callejón oscuro tras el hedor de los contenedores, es lo que ella merece. Y puede que así sea, pues la historia se repite cada noche con el mismo desenlace y ella no es capaz de desengancharse de esa vida.
Cuando escucha pasos que se alejan y comprueba que está en la más absoluta soledad intenta creer que acaba de despertar de un sueño. Pero al mirar su mano derecha descubre con la vista borrosa, por culpa de las lágrimas, estar apretando unos cuantos billetes arrugados bajo unas generosas dosis de crack.
[...]
